Hay un momento en la vida adulta que absolutamente todo mundo quiere evitar: ir a hacer algún trámite al SAT. Nunca hay citas y, si te urge, vas a tener que desmañanarte para hacer fila y ver si te toca temprano un número para pasar a hacer tus cositas de impuestos.
Recientemente tuve que ir y no fue tan malo como lo que la gente pinta, lo único es que es perder un chingo de tiempo en sus salas de esperas más blancas que un laboratorio y que además parecen un nivel super sad de los backrooms.
So aquí les dejo las canciones que me puse a escuchar esperando a que mi número apareciera en las pantallas y para que, posteriormente, fuera dirigido a otro piso simplemente porque al wey que me atendió le dio weba explicarme algo que ya sabía, pero que quería calar (CTPM, mi godín).
“Samba em preludio” – Toquinho
Adentro de las oficinas del SAT a las que fui había pésima señal y eso me impidió ponerme a ver TikToks. El paisaje, a pesar de estar repleto de gente, es muy deprimente. So, ¿qué mejor manera de levantarse el ánimo que con música super chill acústica?
“Ojos tristes” – Selena Gomez
Ojos tristes, pero de quienes trabajan en el SAT despachando a la gente. Me sigo preguntando qué es lo que estudia la gente que jala ahí. ¿Contaduría, finanzas? No sé, pero de lo que sí estoy seguro es de que sus ojos perdieron el brillo desde hace mucho tiempo.
“Te quiero para mi” – Lucero
En contraste, cerca de donde estaba sentado, había un par de empelados del sistema tributario que estaban super ligando mientras les sacaban sus firmas electrónicas a la gente que les tocó atender. Ella: arreglada buchona; él, con el flow del Licenciado Valeriano. ¿Se concretará esa historia de amor? Posiblemente en los baños del segundo piso.
“Dust Collector” – YG Hypnos
Hablando de baños, en un momento tuve que ir al sanitario y el trayecto hacia ellos era literal los backrooms. Y los baños… pensé que me iba a salir una entidad o que iba a llegar al nivel alberca o algo así.
“Going The Distance” – Bill Conti
Me sentí más campeón que el Rocky por el hecho de que, en total, únicamente estuve hora y media en el SAT. Las pequeñas victorias son las que le dan sabor a la vida. Me cae.
