Moyka, proyecto de la artista noruega Monika Engeseth, estrena “Icarus”, su primer sencillo del año. El lanzamiento llega después de una etapa intensa para la cantante: dos EPs, dos álbumes, remixes, versiones acústicas, una gira europea tras Movies, Cars & Heartbreak y su primera gira por México después del mini EP Ultraviolet.
“Icarus” toma como punto de partida el mito de Ícaro para hablar de una tensión muy actual: perseguir una carrera artística puede sentirse como un sueño cumplido y, al mismo tiempo, como una forma de desgaste. Moyka lo plantea desde una pregunta directa: “¿Qué es peor, perseguir un sueño o el poder?”. Ahí está el centro emocional de la canción: la fricción entre crear desde la intuición y responder a una industria atravesada por algoritmos, validación inmediata y presión constante por crecer.
La canción retrata ese impulso de querer más incluso después de haber avanzado. La ambición aparece como motor, pero también como riesgo. Como Ícaro volando demasiado cerca del sol, Moyka canta desde esa zona donde el deseo de llegar más alto puede terminar quemando.

Una canción escrita desde el cambio
“Icarus” fue escrita en Estocolmo hace casi un año junto a Rasmus Budny, colaborador de artistas como The Chainsmokers y Victor Leksell, y Amanda Cy, quien ha trabajado con Iggy Azalea, Ramón y LÉON. En ese momento, Moyka atravesaba una etapa de ajustes profesionales fuertes: acababa de terminar su relación con su anterior representante, era independiente por primera vez en mucho tiempo y estaba de gira mientras definía cómo lanzar nueva música bajo sus propios términos.
“Fue una época bastante intensa pero emocionante”, comparte Moyka. “Sentía que todo podía ir en muchas direcciones diferentes”.
Esa sensación aparece en la canción. “Icarus” habla de presión, ambición y autenticidad sin convertirlo en una consigna. Moyka reconoce el deseo de demostrar algo, pero también la necesidad de expresarse de forma honesta. En sus palabras, a veces siente que tiene que volar lo más cerca posible del sol para saber cuánto tiempo puede soportar el calor.
Más adelante, durante el invierno, la canción terminó de tomar forma en Bergen junto a Eirik Hella, colaborador habitual de Moyka y productor vinculado a nombres como Michelle Ullestad, Oskar med k y Paris Paloma. Entre la primera escritura y la versión final pasaron giras, el lanzamiento de un EP y la creación de un equipo nuevo.

Un nuevo pulso para su universo sonoro
“Icarus me recuerda que a veces necesito pellizcarme para darme cuenta de que ya estoy viviendo un sueño, aunque a veces duela un poco más de lo que esperaba”, explica Moyka.
La frase resume el espíritu del sencillo. La canción no presenta el éxito como una fantasía limpia. Lo mira desde adentro, con sus dudas, exigencias y contradicciones. También muestra a una Moyka más segura en su forma de construir canciones.
“Icarus” se aleja de la estructura pop tradicional de verso, pre coro y coro. Avanza como un viaje más libre, con una progresión natural y envolvente. Inspirada por artistas como PinkPantheress y Oklou, Moyka juega con las convenciones del electropop para abrir una etapa donde la confianza no elimina la incertidumbre, pero sí la convierte en material creativo.
Con este lanzamiento, Moyka reafirma su lugar como una de las voces más interesantes del electropop noruego actual. “Icarus” funciona como una canción sobre ambición, vértigo y deseo de permanencia en una industria donde llegar más alto también implica aprender a resistir el calor.
